Vota 'NO' a esta Constitución europea

Santiago Olmeda, y otros sacerdotes españoles residentes en Roma, integrantes del Foro Juan Pablo II, reflexionan sobre el texto constitucional y lo qué nos estamos jugando en este documento publicado a 10.02.2005


El Foro "Juan Pablo II", formado por sacerdotes españoles estudiantes en Roma, queremos exponer las conclusiones del trabajo que hemos realizado en torno a la CONSTITUCIÓN EUROPEA ante el próximo Referéndum al que se nos convoca, para llamar la atención de lo que nos parece está realmente detrás de esta Constitución.

Las raíces profundamente solidarias nacidas y alimentadas a la sombra del cristianismo han ido dando unidad, identidad y fundamento a lo que hoy es la Unión Europea. Con esta Constitución se ven no sólo ignoradas sino violentamente arrancadas y suplantadas por un nuevo modelo de Europa: la Europa de los Mercaderes, la Europa de las Multinacionales que necesita un nuevo marco político, jurídico y militar.

La Unión Europea se ha convertido en la economía más potente del mundo: su PIB asciende a 10,5 billones de dólares, 100.000 millones de dólares más que el de EE. UU. Se trata del mercado continental interior más grande del planeta. De las 130 mayores multinacionales del mundo, 61 son europeas, mientras que EE.UU. sólo cuenta con 50 de las restantes. Podemos decir que la UE entra en una nueva etapa de su historia, convirtiéndose en la primera potencia económico-comercial del planeta.

El viejo colonialismo europeo dio paso a la explotación sistemática y planificada de los pueblos empobrecidos. Esta Constitución refuerza y consagra esta realidad imperialista que el Papa Juan Pablo II viene denunciando incansablemente desde el principio de su Pontificado.

Vayamos a los datos. Las más de 200 multinacionales que tiene representación en Bruselas, los más de 500 lobbies (grupos de poder y presión) acreditados, con sus más de 1.500 personas presionando día a día a los eurodiputados y sus comisiones (5 lobbistas por europarlamentario), han sido los verdaderos protagonistas de esta Constitución que, realizada por un equipo de tecnócratas, respira desde el principio hasta el fin un modelo neoliberal, tecnocrático, militarista y con gravísimos déficits democráticos y de valores humanos.

Se consagra como pilar, motor y alma de la nueva Europa el mercado libre altamente competitivo (I-3.2; I-3.3), poniéndolo por encima de todo lo demás, incluso de los derechos humanos.

Veámoslo gráficamente: El término "mercado" aparece en el texto de la Constitución 84 veces, y viene acompañado de adjetivos como "libre", "abierto", "altamente competitivo", "sin fronteras", "de libre competencia". El término "economía" aparece 155 veces, "bancos" 176, "financieros" 104.

Por el contrario, el término "paz" sólo aparece 8 veces, "solidaridad" 22, "minorías" una sola vez y "ayuda social" 2, la voz "derechos humanos" aparece 12 veces y "pobreza" tan sólo 4. Las palabras hablan por sí mismas.

Perdemos, pues, con esta Constitución, una oportunidad de oro para ser fieles a lo más profundo y noble de nuestra historia e identidad y desde ahí, tomar un protagonismo histórico y universal en la construcción de un mundo más justo y más fraterno, en la construcción de la nueva cultura de la comunión y la solidaridad.

Con la globalización del imperialismo económico, que se sustenta y crece con la explotación y aniquilación de los pueblos empobrecidos, perdemos la oportunidad histórica de ser protagonistas en la promoción y la realización de la globalización en y de la solidaridad. La UE tiene la fuerza, los medios, el prestigio y el alma espiritual para poder hacerlo. Con esta Constitución negamos lo más profundo de nuestro ser y con ello, nos aniquilamos a nosotros mismos.

En línea con lo anterior, y respondiendo a la necesidad de expansión imperialista de las multinacionales, se sustenta este mercado libre y competitivo en un pilar fundamental: la economía de guerra. No es posible la expansión económica sin una estructura militar con capacidad de intervención universal. Se crea la Agencia Europea de Armamento (I-41.3), que será el brazo armado que garantice, junto a este control, el expolio a los países empobrecidos, al acceso a los mercados, a las fuentes de energía y a las materias primas.

Si es necesario, se recurrirá a la hipócrita guerra preventiva (art. I-41.1), instando a los Estados a comprometerse "en mejorar progresivamente sus capacidades militares"(art. I-41.3), y a dedicar más presupuesto para "reforzar la base industrial y tecnológica del sector de la defensa"( art. I-41.3).

Nos preguntamos: ¿Cómo se sitúan los grandes partidos socialdemócratas, liberales, conservadores y las organizaciones sindicales ante todo esto? ¿Qué respuesta le están dando? ¿Qué proponen?

Entendemos ahora la conexión entre el totalitarismo de la nueva cultura laicista que desde el poder se impone y la creciente influencia de la masonería, cada vez más omnipresente y omnipotente en los grandes centros de poder de las multinacionales. Ahora entendemos que este referéndum no sea vinculante. Todo está "atado y bien atado". O al menos, eso pretenden.

Por último, para poder llevar todo lo anterior adelante, es necesario aniquilar la conciencia libre, responsable, histórica y solidaria de los ciudadanos. Para ello es necesario eliminar de raíz todo principio fundador, todo fundamento moral y toda responsabilidad histórica.

Es urgente eliminar la conciencia y la vida cristiana no sólo del papel, sino de la vida, con una creciente y totalitaria cultura laicista - que no laica - que legitime no sólo el expolio del Sur sino también la creciente degradación y aniquilación de la vida en el Norte (aborto, eutanasia, eliminación del matrimonio y la familia, etc.).

Para terminar, en este creciente, planificado y sistemático proceso, es necesario matar a Dios, al Dios Amor, que se nos manifiesta como Comunión y Solidaridad, fundamento y sustento en la historia de la defensa de la persona, de la vida y de la solidaridad. España de forma muy especial, se ha convertido en el "laboratorio" europeo de este proceso. No en vano es puerta de uno de los mayores y mas apetecibles mercados por parte de las multinacionales europeas: Iberoamérica (durante la última década las inversiones directas europeas en Iberoamérica han crecido en un 300%).

Ante esta dramática realidad, terminamos con un grito de alerta, de conciencia, de memoria y de esperanza con las palabras de quien durante los últimos 25 años ha estado (y sigue) denunciando y luchando contra todo este creciente IMPERIALISMO, Juan Pablo II: "Europa, sé tú misma". Hagámoslo posible.

FUENTES UTILIZADAS: Constitución Europea, Datos del BM, del FMI, de la OMC y del Observatorio de Corporaciones en Europa (OCE). Artículos de análisis en: www.solidaridad.net. Sección EUROPA y MULTINACIONALES.

Roma, 9 de febrero de 2005