Las drogas, ¿Qué tienen que hacer los padres para prevenir la droga en sus hijos?


El Instituto Nacional de Abuso de Drogas de Estados Unidos recomienda: Establecer un patrón de conducta familiar acerca del uso de sustancias: Dichas reglas deben ser comunicadas antes de la pubertad. Los chicos deben saber cuáles son las expectativas de sus padres para cuando sean adolescentes: que no fumen, ni ingieran bebidas alcohólicas, ni usen marihuana ni otras drogas. Cada familia debe establecer sus propias reglas. Dichas reglas deben ser recordadas con frecuencia, cuando se presente la ocasión (por ejemplo, la muerte de un conocido por cáncer de pulmón, un accidente grave asociado con intoxicación alcohólica, etc€).


Establecer consecuencias por no cumplir las reglas: Las penalizaciones no es preciso que sean represivas , ni excesivas, simplemente deben ser anunciadas de antemano y mantenidas en forma consistente. Puede ser útil establecerlas con la participación de los hijos al comienzo de su adolescencia. Ejemplos de penalizaciones: pérdidas de privilegios, restricción del uso del teléfono, “arresto domiciliario”, etc…



Dedicar una parte de tiempo todos los días para conversar con los hijos acerca de sus vidas, sus sentimientos, sus ideas: Debe dejárseles hablar, no es necesario tener la respuesta, sino escuchar atentamente, respetando sus experiencias y sentimientos.


Ayudar a los hijos a que establezcan objetivos personales: Estas metas pueden ser académicas, deportivas o sociales. Los objetivos deben ser a corto plazo (este mes) y a largo plazo (un año o dos). Es importante enseñar a los hijos a tolerar sus inevitables fracasos, enseñándoles que son oportunidades para crecer y no para desanimarse.


Conocer a los amigos de los hijos: Conocer también a los padres, encontrarse con ellos y compartir conocimientos.


Ayudar a los hijos a que se sientan bien con respecto a sí mismos y sus éxitos, pequeños y grandes: Esto significa entusiasmarse por lo que los atrae. La vida es una aventura que vale la pena compartir con los hijos, que crecerán rápidamente y abandonarán en pocos años el hogar.


Debe haber un sistema establecido para la resolución de conflictos: Se tiene que llegar a un acuerdo entre los padres y los hijos que hay temas que necesitan de un “árbitro”. Este árbitro tiene que actuar no sólo con los problemas de los hijos, sino también cuando hay puntos de vista distintos en la propia pareja sobre qué hacer en la educación de los hijos. Los padres con más éxito con los que se mantienen abiertos a nuevos aprendizajes y se adaptan a los cambios, a menudo totalmente imprevistos.


Hablar acerca del futuro de los hijos desde una edad temprana y frecuentemente: ¿Qué se espera de los hijos? ¿Qué pueden esperar ellos de sus padres? Los hijos deben saber que el tiempo que vivirán con sus padres es limitado, que serán adultos y se irán del hogar y que en este momento se mantendrán económicamente y establecerán sus propias reglas. Los hijos se transformarán en adultos cuando dejan el hogar paterno y se independizan, más que con la mayoría de edad legal.


Los padres deben disfrutar de la presencia de los hijos: Una de las felicidades más grandes de la vida es tener a los hijos en casa. Los padres deben trabajar con los hijos para que el hogar sea un lugar positivo para todos. Esto significa trabajo en equipo y respeto mutuo.


Ser padres “metidos” en la vida de los hijos: Es importante hacerles preguntas a los hijos, saber dónde están y con quién. Esta información es necesaria para ser padres efectivos. No se puede volar con los ojos vendados y evitar un desastre cuando se es piloto de una familia. Los hijos deben saber por qué los padres se “meten” en sus vidas: porque se trata del trabajo de ser padres y porque se les quiere.