El Vaticano “condena de manera inequívoca” la clonación de embriones.


El Vaticano “condenó” de manera “inequívoca” la clonación del primer embrión humano, afirmando que éste es un individuo, que el principio de la vida no puede ser fijado por norma y que en nombre de la salud se sanciona la discriminación entre seres humanos en base a los tiempos de desarrollo.

En un duro comunicado oficial, el Vaticano resaltó la “gravedad moral” del evento anunciado por los laboratorios "Advanced Cell Tecnology", de EEUU, que aseguraron haber producido embriones humanos en laboratorio. Tras resaltar que el evento pone en evidencia la primera fase del desarrollo de la vida humana, “a la que se ha dado inicio no mediante la fecundación de un óvulo con un espermatozoide, sino activando óvulos con núcleos de células somáticas”, el Vaticano subrayó que tiene que quedar muy claro que estamos ante embriones humanos y no a células, “como algunos quieren hacernos creer”.

El Vaticano agregó que el evento obliga a reiterar "con fuerza" que el comienzo de la vida humana no puede ser fijado "por norma" a un estadio del desarrollo del embrión. Según la Santa Sede estamos ante una "modalidad inhumana", como es la "reprogramación" de un núcleo somático en una célula huevo. “También con esta modalidad se puede originar una nueva vida, como por desgracia el experimento ha demostrado, vida que conserva. de todas maneras, su dignidad como la de toda vida humana”, insistió el Vaticano.

Por todo lo anterior, “a pesar de que se hayan declarado intenciones humanistas que anuncian grandes curaciones”, añade el comunicado, el Vaticano reiteró que hay que denunciar que el proyecto “es un grave acto moral” y que hay que condenarlo “inequívocamente”. “ "El principio que viene introducido en nombre de la salud y del bienestar sanciona una discriminación entre los seres humanos en base a los tiempos de su desarrollo. Así un embrión vale menos que un feto, un feto menos que un niño y un niño menos que un adulto. Se está dando la vuelta al imperativo moral que impone la máxima tutela y el máximo respeto a todos aquellos que no están en condiciones de defender su dignidad”, precisó el Vaticano.

La Santa Sede manifestó también que las investigaciones sobre células madres indican que existen otros caminos, moralmente lícitos y válidos desde el punto de vista científico. Entre estos resaltó el uso de células madres extraídas de individuos adultos, de la sangre materna o de fetos abortados de manera natural. “Ese es el camino que todo científico honesto debe perseguir con el fin de reservar el máximo respeto al hombre, es decir, a él mismo”, afirmó de manera contundente el Vaticano.