La ayuda económica de la Iglesia española a las víctimas del maremoto duplica a la del Gobierno

Cáritas, con siete millones de euros, ya supera los cinco que ha destinado el Ejecutivo socialista para donaciones.



Junto al maremoto que asoló el sureste asiático se produjo otro maremoto: el de la solidaridad. Según han confirmado numerosas organizaciones benéficas a este diario, las cifras de donaciones han aumentado minuto a minuto desde el 26 de diciembre. En este contexto, la Iglesia española lidera hasta el momento el ránking de instituciones que han destinado ayudas económicas a los damnificados por el maremoto del sureste asiático, duplicando incluso los cinco millones de euros del Gobierno. De hecho, numerosas ONG han denunciado que el 90 por ciento de las supuestas donaciones realizadas por el Ejecutivo español se tratan de «créditos blandos» y no de ayudas económicas no reembolsables.

Álex Navajas

Madrid- A los pocos días de producirse el maremoto que asoló las costas del sureste asiático, el presidente Rodríguez Zapatero anunciaba que España se situaba entre las naciones del mundo más generosas con los países afectados. Sin embargo, según ha denunciado la ONG Intermon Oxfam, «el 90 por ciento de la ayuda oficial española estará comprendida por créditos FAD (procedentes del Fondo de Ayuda al Desarrollo)», fondos reembolsables y, en gran medida, ligados a la adquisición de fondos españoles. Es decir, que nuestro país presta dinero para la reconstrucción a condición de que las naciones afectados lo devuelvan o de que compren productos españoles. «Esta apuesta por el crédito FAD es, cuanto menos, sorprendente, visto que la primera versión oficial del nuevo Plan Director de Cooperación expresa de manera clara que, “por definición, los fondos dedicados a ayuda humanitaria serán no reembolsables y desvinculados”», ha denunciado José María Vera, director de investigaciones de Intermon. «Mientras el grueso de países donantes está ofreciendo donaciones y condonación de deuda a los países afectados, nuestro Gobierno ofrece créditos que generarán más deuda externa», prosigue Vera.

Donaciones. El Ejecutivo socialista ha aprobado destinar, a través de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI), 53 millones de euros a los damnificados por el maremoto, de los cuales sólo 5 millones son en forma de donación. Los 48 millones restantes son «créditos blandos», que los países receptores estarán obligados a devolver. Y con intereses. Tan sólo Cáritas, el buque insignia de las obras benéficas de la Iglesia, supera la cifra de donaciones del Gobierno, ya que hasta ayer había recaudado siete millones de euros en nuestro país. Según Ángel Arriví, director de comunicación de la asociación, «a esta cifra habrá que sumar las colectas que están realizando las 68 delegaciones diocesanas y 5.000 parroquiales de Cáritas en España», con lo que la cantidad aumentará notablemente. Intermon Oxfam, ONG fundada por los jesuitas y que mantiene vínculos con la Compañía, lleva recaudados hasta el momento más de cuatro millones de euros. Otra organización jesuítica, Entreculturas, llevaba contabilizados a día de ayer 409.000 euros; Ayuda a la Iglesia Necesitada, 240.000 euros, y la congregación de los salesianos, 60.000 euros. Sumando todas estas cantidades (excluyendo a Intermon, al no considerarse plenamente una ONG de la Iglesia), la cifra resultante es de 8.361.600 euros. Se trata de la cantidad reunida por tan solo cinco asociaciones de la Iglesia, sin contabilizar a las cientos de organizaciones eclesiales más pequeñas que se han movilizado durante estos días, por lo que la cifra supera ampliamente los diez millones de euros, el doble de lo que ha destinado el Gobierno para ayudar a las víctimas del maremoto.

Misioneros en la zona. En el plano humano, los 441 misioneros españoles que viven en la zona –casi la mitad de los que trabajan en Asia– están participando en las labores de ayuda a los afectados por el desastre. Fuentes de las Obras Misionales Pontificias (OMP) han confirmado a LA RAZÓN que ninguno de ellos ha sufrido daños por el maremoto ya que sus misiones se encuentran en áreas del interior, mucho más pobres que las de costa, donde se ubican los complejos turísticos más afectados. La mayoría de ellos se han desplazado a las zonas afectadas para colaborar en las labores humanitarias.

En medio de las desoladoras noticias que han llegado desde el sureste asiático en las dos últimas semanas, también se encuentran algunas esperanzadoras.

Los cristianos de Phuket (Tailandia), una de las localidades más destruidas por el maremoto, salvaron su vida al encontrarse en ese momento asistiendo a su misa dominical. La parroquia, situada sobre una colina, no fue alcanzada por las gigantescas olas. «Pero los supervivientes lo han perdido todo: vivienda, barcos y herramientas de trabajo, y deben recomenzar de cero», ha explicado a la agencia Fides el misionero italiano Claudio Corti.

(Periódico LA RAZÓN, 12 de enero de 2005)